Ligia

Lic. Ligia Saquiché

Las conversaciones escritas sirven para contar nuestra cotidianidad, frustraciones o sueños. Una ventaja de la mensajería electrónica es que desbordamos ideas que, sin buscarlo, quedan inmortalizadas. Los chats se convierten en archivos históricos que visitamos para releer y, quizá, descrubrir que uno de esos tantos mensajes trascendió.

Eso me pasa con el Tujil, pude atestiguar -casi- el momento de su concepción. Ante esta tercera edición, este texto es una declaración testimonial que, por su naturaleza, tendrá algunos errores de memoria o sesgos, los cuales pueden subsanarse con los puntos de vista de otros integrantes del equipo.

En 2022 Dardón me contó una idea, de las tantas que revoloteamos, que me pareció más un sueño, aunque estaba llena de una profunda convicción de que era posible. Los primeros pasos fueron conversaciones para conocer experiencias similares e invitaciones para sumarse a la iniciativa, entre confirmaciones y marchas antes de zarpar, se conformó un equipo. Otro mensaje «se llamará Festival Tu’jil». Así nació el primer Festival Cultural y Feria de Libro Tujil (2023), mi memoria recuerda la lista de posibles autores, las propuestas de presentaciones y actividades, ese arte de fondo amarillo. He de aclarar que, por ciertos motivos, tengo una laguna mental de esta época, así que me voy directo al 19 de mayo, cuando todo se materializó. La realidad sobrepasó al sueño y uno no era suficiente.

Por espacio, no puedo explicar el enorme esfuerzo que ha representado para todo el equipo: largas reuniones -no me incluyo porque soy la integrante que vive lejos-, carreras por los permisos, búsqueda de alianzas, la organización y la entrega en cada etapa.

En la segunda edición (2024) aumentaron las presentaciones de libros y artísticas, se contó con la presencia del territorio Kakchiquel, elevando el interés de las personas visitantes, patrocinadoras, autoras y artistas, esto lo afirmo con datos. Para el equipo representó un compromiso mayor y desde ese momento ya se estaban formulando ideas para el futuro.

Se dice que la crianza no es individual, debe ser en comunidad, el Tujil ha crecido así, con el amor y aportes de sus integrantes, temporales y permanentes. La idea que nació de una persona fue compartida para alimentarla en colectivo, nunca para beneficio propio, sino con el fin de servir a un pueblo, de que sea apropiada por este y les brinde, por unos días a un espacio lleno de cultura, arte y libros.

Dos Festivales no han sido suficientes, sean bienvenidos al tercer Festival Cultural y Feria de Libro Tujil, 2025.

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